Margarita Barrientos, una mujer que nunca deja de darse por los otros - RED/ACCIÓN

Margarita Barrientos, una mujer que nunca deja de darse por los otros

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Margarita Barrientos, ícono de la solidaridad argentina; cómo ayudar a las personas más vulnerables.

Margarita Barrientos, una mujer que nunca deja de darse por los otros

¡Buenas tardes! Aunque nació en un contexto de privaciones y dificultades familiares, se convirtió en un ícono de la solidaridad argentina. Hoy queremos homenajear a alguien que nunca reparó en hacer horas extra para ayudar a los demás.
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Intervención: Julieta de la Cal.

Nos conocimos a fines de los noventa. Junto con otras personas de la Red Solidaria habíamos ido a buscar a esa mujer que vivía en medio de un barrio postergado de una gran ciudad. Estábamos en busca de alguna figura del mundo de la ayuda social que no se conociera para apoyarla. Una abogada de Cáritas Argentina nos contó: “Conozco a una mujer que viene desde Santiago del Estero y cartonea junto con su marido. Con ese cartón viven diariamente el matrimonio, sus diez hijos y también dan de comer a los chicos del barrio donde residen. Si lo que recogen no alcanza, la mujer hace horas extra para comprar la comida que falta”.

Al llegar, preguntamos a una mujer: “¿Conoce a Margarita Barrientos?”. Ella dijo: “Soy yo”. Lo hizo con una sonrisa que, tanto tiempo después, sigue como una de sus marcas registradas.

Cuando conocimos a Margarita Barrientos ella tenía una suerte de casa con una o dos paredes bastante bien terminadas y dos por completar. Muy cerca, un techo y bajo él un fuego y una gran cacerola: era para darle la comida diaria a los chicos y chicas de su cuadra, de su barrio, de los alrededores.

Es increíble cómo esta mujer, con esta simpleza y habiendo nacido en condiciones tan difíciles, ha hecho y hace tanto para ayudar al prójimo (hoy desde el comedor Los Piletones, que asiste a unas 5.000 personas, y otras actividades de su fundación). Margarita sufrió el abandono de su padre cuando era niña y la muerte de su madre, también de muy pequeña. Siendo apenas una adolescente crio a sus hermanos más pequeños. Con la aparente limitación de solo haber cursado unos grados en la escuela generó un impresionante fenómeno social que ya lleva más de tres décadas. Y su obra sigue creciendo.

¿De dónde sacó esta mujer esa capacidad para dar, entregar, generar? ¿De dónde sacó la manera de mantener la sonrisa permanente y tolerar y soportar y remar estos años complejísimos del 2001 hasta ahora?

Todo lo hizo y lo hace entre dimes y diretes, los comentarios eternos sobre lo que hace o deja de hacer. Pero de aquellas cuatro paredes, un techo y una cacerola, Margarita Barrientos se convirtió en una auténtica referente de la solidaridad argentina.

Quizás sea exagerado decir que es la Madre Teresa argentina. Pero así como el mundo necesita muchas Madres Teresas, también necesita muchas Margaritas. Y nos imaginamos a veces las Margaritas que deberíamos buscar y generar en cada rincón del país. Esta mujer, que obviamente admiramos, es posiblemente de lo más rico, profundo, sólido que los últimos tiempos ha dado a la Argentina.

Con gestos conmovedores. Y una humildad que no se detiene. Con esa misma vocación de hacer “horas extra” para dar (y darse) a quien lo necesita.


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Intervención: Julieta de la Cal.

Cuatro preguntas a Carolina Abeiro [Por David Flier]. Carolina es directora de Comunicación y Voluntariado en la Fundación MediHome.

—Desde MediHome colaboran para la inclusión e igualdad de oportunidades desde distintos espacios. Uno de ellos es la colecta para el comedor Un Abrazo para ellos de La Plata. ¿Qué respuestas tuvieron en los años que hacen esta actividad y qué aprendieron al respecto?
—Este madrinazgo, por así decirlo, comenzó cuando nos dimos cuenta de que la cuarentena estricta y toda la pandemia impactaban fuerte en aquellas personas que menos tenían, una necesidad tan básica como alimentarse, nunca puede quedar insatisfecha, por eso nos dispusimos a colectar y recolectar alimentos no perecederos principalmente. Durante estos años tuvimos respuesta de muchas personas que se acercaron al espacio para contribuir con lo que podían y tenían, ahí fue que aprendimos que solidaridad no es dar lo que te sobra, como decimos en la Fundación, sino que va más allá, es entender el contexto e involucrarse.

—¿Cómo ven la respuesta solidaria de la gente en estos meses de frío?
—Con el tiempo, además de contribuir con la alimentación, empezamos a pensar en otras necesidades básicas como vestimenta. Y, sobre todo en épocas invernales, al día de hoy hemos colaborado con más de 1.000 kilos de ropa de abrigo tanto para adultos como para niños, eso es en gran parte por la comunidad que se comprometió.

—¿Creen que la llegada del primer invierno pospandemia va a facilitar las ayudas? ¿O este invierno trae otros desafíos?
—El hecho de que tuviéramos tanto tiempo de encierro facilitó que la gente realizara acciones que venía posponiendo, por ejemplo ordenar sus hogares y con ello poder donar abrigos, frazadas y demás artículos de hogar que o por no utilizar o por tener de más podrían ir a gente que tiene de menos. El desafío de este invierno es que no perdamos de vista que sigue existiendo gente que tiene de menos y es ahí donde tenemos que estar.

—Este año buscan duplicar la cantidad de donaciones de años anteriores. ¿Cómo van con ese plan?
—Va a ser difícil. El año pasado tuvimos récord de acciones, tanto la campaña de abrigo, como la campaña de alimentos y también la de juguetes para el día de las infancias nos sorprendió gratamente. De todas maneras, seguimos recibiendo el aporte de personas que creen firmemente en lo que hacemos. Duplicar los objetivos sería ideal, lo importante es intentarlo porque en este tipo de acciones sabemos que nunca es suficiente.

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A propósito de los meses más fríos del año, te dejamos una información que conviene recordar en cada invierno, los números para llamar en algunas de las principales ciudades del país si ves a una persona en situación de calle.

? Ciudad de Buenos Aires: 108
? Provincia de Buenos Aires: 0800-666-7232
? Bariloche: 103
? Tucumán: 911
? Mar del Plata: 147
? Rosario: 147
? Córdoba: 107
? Mendoza: 449-3022
? Salta: 911
? Jujuy: 103
? Ciudad de La Plata (WhatsApp): 221 609 9407
? Red Solidaria (WhatsApp): +54 9 11 4915 9470

Llamar a estos números es una de las cosas que podés hacer para ayudar a alguien en situación de calle (una acción que puede salvar una vida, incluso). Acá podés leer otras formas de colaborar con este grupo de personas en extrema vulnerabilidad.

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“La vida es hoy”. Así es el título de un evento que seguramente será emocionante. Se realizará mañana en el Movistar Arena de la ciudad de Buenos Aires y lo organiza Esteban Bullrich. El exsenador y exministro de Educación de la Nación busca recaudar fondos para crear el primer centro especializado en Esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

“Todo tiene cura, solo debemos encontrarla”, dijo la semana pasada Bullrich en el Día Mundial de la Lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). El exdirigente, quien dejó su banca en el Congreso a raíz de esa enfermedad, creó recientemente una fundación para financiar investigaciones que ayuden a encontrar una cura.

Mañana, en el evento, contará su historia de resiliencia. Lo acompañará Carlos Páez Vilaró, sobreviviente de la tragedia de los Andes, quien también dará su testimonio.

Para participar, las entradas se pueden comprar acá. También podés donar a la causa haciendo un aporte a la Fundación Esteban Bullrich. El alias es: DONAR.FUNDACION.

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Cristián es un abogado rosarino que, a raíz de un accidente, quedó ciego y hemipléjico. Y que hace una obra maravillosa: se dedica a digitalizar textos para personas que no pueden ver. Ahora, su noble tarea será un poco más sencilla, ya que, a través de su fundación, Lionel Messi le donó un dispositivo portátil con inteligencia artificial que lee todo tipo de textos y reconoce rostros y elementos del entorno en tiempo real.

"Este equipo va a ayudarme en mi tarea de digitalización de textos para personas con dificultades en la visión y, sobre todo, me va a brindar mucha independencia en mi vida", afirmó Cristián al recibir el dispositivo de lectura MyEye, Pro, dijo Cristian.  Y agregó. "Supongo que me eligieron por lo que hago desde hace 26 años, dedicado a la lectura para ciegos y porque nunca bajé los brazos".

Cristián tiene 53 años y a los 17 sufrió el accidente que lo dejó hemipléjico y ciego. Tras un año de intensa rehabilitación logró recuperar la movilidad. Luego se recibió de abogado y comenzó con su tarea inclusiva en la Biblioteca Municipal "José Manuel Estrada", dentro del Servicio de Lectura Accesible para Personas con Discapacidad Visual, en donde digitaliza libros para ser impresos en braille y grabados en audio.

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Para cerrar esta edición, vamos con una última historia oxigenante que encontramos la semana pasada. Olivia es una bebé de Cipolletti, Río Negro, que nació con 34 semanas y una retinopatía, un problema en la vista para el cual necesitaba ser operada en forma urgente.

La operación costaba 400.000 pesos, pero la obra social se negó a cubrir este costo. El padre y la madre de Olivia, entonces, se movilizaron en redes sociales y, otra vez, la respuesta solidaria de la gente: en pocas horas se llegó a juntar medio millón de pesos.

Pero la historia no termina ahí: el médico encargado de la operación, al conocer de dónde venía el dinero, decidió no aceptarlo y dijo que esperará que la obra social o el hospital paguen el monto.

El padre y la madre de Olivia, a su vez, decidieron que donarán ese dinero a alguna organización solidaria de su ciudad.


Cuidate mucho, cuidalas mucho, cuidalos mucho.
Te mandamos un gran abrazo.

Juan y David